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Devoci贸n al Sagrado Coraz贸n de Jes煤s

Devoci贸n al Sagrado Coraz贸n de Jes煤s
Devoci贸n al Sagrado Coraz贸n de Jes煤s, origen e historia

La devoci贸n al Sagrado Coraz贸n de Jes煤s es una forma de representar, invocar y adorar el Amor con el que Cristo ama a Su Padre y a todos nosotros. Aunque sus or铆genes se remontan a la edad media e incluso antes, realmente comenz贸 en el siglo XVII cuando Jes煤s se le apareci贸 varias veces a la hermana francesa Margarita Marie Alacoque.

Jes煤s le dijo:

“He aqu铆 el Coraz贸n que tanto ha amado a los hombres”.

Yle mostr贸 Su coraz贸n, perforado en el costado, entreonizado por las llamas, rodeado por la corona de espinas y coronado por la cruz.

La devoci贸n fue aprobada por el papado de 1765 y en 1899, el papa Le贸n XIII consagr贸 al mundo entero al Sagrado Coraz贸n.

“El culto al Sagrado Coraz贸n se considera, en la pr谩ctica, como la m谩s completa profesi贸n de la religi贸n cristiana. Verdaderamente, la religi贸n de Jesucristo se funda toda en el Hombre-Dios Mediador; de manera que no se puede llegar al Coraz贸n de Dios sino pasando por el Coraz贸n de Cristo, conforme a lo que El mismo afirm贸: 芦Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por m铆禄.

Siendo esto as铆, f谩cilmente se deduce que el culto al Sacrat铆simo Coraz贸n de Jes煤s no es sustancialmente sino el mismo culto al amor con que Dios nos am贸 por medio de Jesucristo, al mismo tiempo que el ejercicio de nuestro amor a Dios y a los dem谩s hombres. Dicho de otra manera: Este culto se dirige al amor de Dios para con nosotros, proponi茅ndolo como objeto de adoraci贸n, de acci贸n de gracias y de imitaci贸n; adem谩s, considera la perfecci贸n de nuestro amor a Dios y a los hombres como la meta que ha de alcanzarse por el cumplimiento cada vez m谩s generoso del mandamiento 芦nuevo禄 que el Divino Maestro leg贸 como sacra herencia a sus Ap贸stoles, cuando les dijo: 芦Un nuevo mandamiento os doy: Que os am茅is los unos a los otros, como yo os he amado… El precepto m铆o es que os am茅is unos a otros, como yo os he amado禄” -Papa P铆o XII, Haurietis Aquas.

Fueron dos los elegidos del Se帽or para conocer y difundir en el mundo los secretos de Su Sagrado Coraz贸n: Santa Margarita Mar铆a Alacoque, depositaria de las Revelaciones del Sagrado Coraz贸n de Jes煤s y San Claudio de La Colombi猫re, quien propag贸 el amor al Sagrado Coraz贸n de Jes煤s, tal como lo recibi贸 de la vidente Margarita.

Santa Margarita Mar铆a Alacoque

Santa Margarita y el Sagrado Coraz贸n de Jes煤sSanta Margarita Mar铆a Alacoque naci贸 en Francia el 22 de Julio de 1647 y falleci贸 el 17 de octubre de 1690. Cuando era muy jovencita, a Margarita lo que m谩s le atra铆a era el Sagrario donde est谩 Jes煤s Sacramentado en la Sagrada Hostia. Cuando ibas al templo, siempre se colocaba lo m谩s cerca posible al altar, porque sent铆a un amor inmenso hacia Jes煤s Eucarist铆a y quer铆a hablarle y escucharle.

Un d铆a despu茅s de comulgar sinti贸 que Jes煤s le dec铆a:

鈥淵o soy lo mejor que en esta vida puedes elegir. Si te decides dedicarte a mi servicio, tendr谩s paz y alegr铆a. Si te quedas en el mundo, tendr谩s tristeza y amargura鈥.

Desde entonces decidi贸 hacerse religiosa, costara lo que costara.

El 27 de diciembre de 1673 se le apareci贸 por primera vez el Sagrado Coraz贸n de Jes煤s. Ella hab铆a pedido permiso para ir los jueves de 9 a 12 de la noche a rezar ante el Sant铆simo Sacramento del altar, en recuerdo de las 3 horas que Jes煤s pas贸 orando y sufriendo en el Huerto de Getseman铆.

De pronto se abri贸 el sagrario donde est谩n las Hostias consagradas y apareci贸 Jesucristo como lo vemos en algunos cuadros que ahora tenemos en las casas. Sobre el manto, su Sagrado Coraz贸n rodeado de llamas y con una corona de espinas encima y una herida. Jes煤s se帽alando su Coraz贸n con la mano le dijo: 鈥淗e aqu铆 el coraz贸n que tanto ha amado a la gente y en cambio recibe ingratitud y olvido. T煤 debes procurar desagraviarme鈥.

Nuestro Se帽or le recomend贸 que se dedicara a propagar la devoci贸n al Coraz贸n de Jes煤s, porque el mundo es muy fr铆o en amor hacia Dios y es necesario enfervorizar a las personas por este amor.

Durante 18 meses el Coraz贸n de Jes煤s se le fue apareciendo y le pidi贸 que se celebrara la fiesta del Sagrado Coraz贸n de Jes煤s cada a帽o el Viernes de la semana siguiente a la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo. (Corpus)

El Coraz贸n de Jes煤s le hizo a Santa Margarita doce promesas maravillosas para los que practiquen esta hermosa devoci贸n:

  1. Les dar茅 todas las gracias necesarias en su estado de vida.
  2. Establecer茅 la paz en sus casas.
  3. Los consolar茅 en todas sus aflicciones.
  4. Ser茅 su refugio seguro durante la vida y, sobre todo, en la muerte.
  5. Otorgar茅 una gran bendici贸n a todas sus empresas.
  6. Los pecadores encontrar谩n en Mi Coraz贸n la fuente y el oc茅ano infinito de la misericordia.
  7. Las almas tibias se volver谩n fervientes.
  8. Las almas fervientes se montar谩n r谩pidamente a la alta perfecci贸n.
  9. Bendecir茅 cada lugar donde se establezca y honre una imagen de Mi Sagrado Coraz贸n.
  10. Le dar茅 al sacerdote el don de tocar los corazones m谩s endurecidos.
  11. Aquellos que promuevan esta devoci贸n tendr谩n sus nombres escritos en Mi Coraz贸n, para nunca ser borrados.
  12. Te prometo en la misericordia excesiva de Mi Coraz贸n que Mi todopoderoso amor otorgar谩 a todos aquellos que comulguen el Primer viernes de cada mes durante nueve meses consecutivos, la gracia de la penitencia final; no morir谩n en mi disgusto ni sin recibir los sacramentos; Mi Divino Coraz贸n ser谩 su refugio seguro en este 煤ltimo momento.

Margarita le dec铆a al Sagrado Coraz贸n de Jes煤s: 鈥溌縋orqu茅 no elije a otra que sea santa, para que propague estos Mensajes tan importantes? Yo soy demasiado pecadora y muy fr铆a para amar a mi Dios鈥.

Jes煤s le dijo:

鈥淭e he escogido a ti que eres un abismo de miserias para que aparezca m谩s mi poder; y en cuanto a tu frialdad para amar a Dios, te regalo una chispita del amor de mi Coraz贸n鈥.

Y le envi贸 una chispa de la llama que ard铆a sobre su Coraz贸n, y desde ese d铆a la santa empez贸 a sentir un amor grand铆simo hacia Dios y era tal el calor que le produc铆a su coraz贸n que en pleno invierno, a varios grados bajo cero, ten铆a que abrir la ventana de su habitaci贸n porque sent铆a que se iba a quemar con tan grande llama de amor a Dios, que sent铆a en su coraz贸n.

Margarita enferm贸 gravemente. La Superiora le dijo: 鈥淐reer茅 que s铆 son ciertas las apariciones de que habla, si el Coraz贸n de Jes煤s le concede la curaci贸n鈥. Ella le pidi贸 al Sagrado Coraz贸n de Jes煤s que la curara y san贸 inmediatamente. Desde ese d铆a su Superiora crey贸 que s铆 en verdad se le aparec铆a Nuestro Se帽or. Dios permiti贸 que enviaran de capell谩n al convento de Margarita a San Claudio de la Colombi猫re; y ese hombre de Dios que era jesuita, obtuvo que en la Compa帽铆a de Jes煤s fuera aceptada la devoci贸n al Coraz贸n de Jes煤s. Desde entonces los jesuitas la han propagado por todo el mundo.

Margarita fue nombrada Maestra de novicias. Ense帽贸 a las novicias la devoci贸n al Sagrado Coraz贸n (que consiste en imitar a Jes煤s en su bondad y humildad y en confiar inmensamente en 脡l; en ofrecer oraciones, sufrimientos, misas y comuniones para desagraviarlo y en honrar su Santa Imagen) y aquellas j贸venes progresaron rapid铆simo en santidad.

Luego ense帽贸 a su hermano esta devoci贸n y el hombre hizo admirables progresos en santidad. Los jesuitas empezaron a comprobar que en las casas donde se practicaba la devoci贸n, las personas se volv铆an mucho m谩s fervorosas.

El Coraz贸n de Jes煤s le dijo:

“Si quieres agradarme conf铆a en M铆. Si quieres agradarme m谩s, conf铆a m谩s. Si quieres agradarme inmensamente, conf铆a inmensamente en M铆”.

Apariciones del Sagrado Coraz贸n de Jes煤s a Santa Margarita Mar铆a Alacoque

Primera revelaci贸n:

El 27 de diciembre de 1673, d铆a de San Juan Ap贸stol, Margarita llevaba s贸lo 14 meses de profesa, ten铆a 26 a帽os, y se encontraba arrodillada ante el Se帽or en el Sant铆simo Sacramento.

“Estando yo delante del Sant铆simo Sacramento, me encontr茅 toda penetrada por su divina presencia. El Se帽or me hizo reposar por muy largo tiempo sobre su pecho divino, en el cual me descubri贸 todas las maravillas de su amor y los secretos inexplicables de su Coraz贸n Sagrado”

脡l me dijo:

“Mi Divino Coraz贸n est谩 tan apasionado de Amor a los hombres, en particular hacia ti que, no pudiendo contener en 茅l las llamas de su ardiente caridad, es menester que las derrame vali茅ndose de ti y se manifieste a ellos, para enriquecerlos con los preciosos dones que te estoy descubriendo, los cuales contienen las gracias santificantes y saludables necesarias para separarles del abismo de perdici贸n. Te he elegido como un abismo de indignidad y de ignorancia a fin de que sea todo obra m铆a”.

Y continua Margarita:

鈥淟uego me pidi贸 el coraz贸n, el cual yo le suplicaba que lo tomara y lo cual hizo, poni茅ndome entonces en el suyo adorable, desde el cual me lo hizo ver como un peque帽o 谩tomo que se consum铆a en el horno encendido del suyo, de donde lo sac贸 como una llama encendida en forma de coraz贸n poni茅ndolo a continuaci贸n en el lugar de donde lo hab铆a tomado.

Y al mismo tiempo 脡l le dijo:

鈥淗e ah铆, mi bien amada, una preciosa prenda de mi amor que encierra en tu costado una chispa de sus m谩s vivas llamas, para que te sirva de coraz贸n y te consumas hasta el 煤ltimo instante y cuyo ardor no se extinguir谩 ni enfriar谩. De tal modo te marcar茅 con la Sangre de mi Cruz, que te reportar谩 m谩s humillaciones que consuelos. Como prueba de que la gracia que te acabo de conceder no es algo imaginario, aunque he cerrado la llaga de tu costado, te quedar谩 para siempre su dolor y, si hasta el presente s贸lo has tomado el nombre de esclava m铆a, ahora te doy el de disc铆pula muy amada de mi Sagrado Coraz贸n鈥.

Despu茅s de este favor tan grande, Margarita qued贸 por muchos d铆as como abrasada toda y embriagada y tan fuera de s铆 que pod铆a hablar y comer solamente haci茅ndose una gran violencia.

Ni siquiera pod铆a compartir lo sucedido con su Superiora, lo cual ten铆a gran deseo de hacer. Tampoco pod铆a dormir, pues la llaga cuyo dolor le era tan grato y engendraba en ella tan vivos ardores, que la consum铆a y la abrasaba toda.

A partir de la primera revelaci贸n, Margarita sufrir铆a todos los primeros viernes de mes una reproducci贸n de la misteriosa llaga del costado, cosa que le suceder铆a hasta su muerte. Estos eran los momentos particularmente elegidos por el Se帽or para manifestarle lo que quer铆a de ella y para descubrirle los secretos de su amable Coraz贸n.

Entre estas visitas, le dec铆a el Se帽or: 鈥淏usco una v铆ctima para mi Coraz贸n que quiera sacrificarse como hostia de inmolaci贸n en el cumplimiento de mis designios鈥.

En su gran humildad Margarita le present贸 varias almas que, seg煤n ella corresponder铆an m谩s fielmente. Pero el Se帽or le respondi贸 que era ella a quien hab铆a escogido. Esto no era sino ocasi贸n de confusi贸n para Margarita, pues su temor era que llegasen a atribuir a ella las gracias que del Se帽or recib铆a.

Segunda revelaci贸n:

Unos dos o tres meses despu茅s de la primera aparici贸n, se produjo la segunda revelaci贸n.

Escribe Margarita:

鈥淓l Divino Coraz贸n se me present贸 en un trono de llamas m谩s brillante que el sol y transparente como el cristal, con la llaga adorable rodeado de una corona de espinas y significando las punzadas producidas por nuestros pecados y una cruz en la parte superior (…) el cual significaba que, desde los primeros instantes de su Encarnaci贸n, es decir desde que se form贸 el Sagrado Coraz贸n, qued贸 plantado en la cruz, quedando lleno desde el primer momento, de todas las amarguras que deb铆an producirle las humillaciones, la pobreza, el dolor y el menosprecio que su Sagrada Humanidad iba a sufrir durante todo el curso de su vida y en Su Santa Pasi贸n.鈥

鈥淢e hizo ver que el ardiente deseo que ten铆a de ser amado por los hombres y apartarlos del camino de la perdici贸n, en el que los precipita Satan谩s en gran n煤mero, le hab铆a hecho formar el designio de manifestar su Coraz贸n a los hombres, con todo los tesoros de amor, de misericordia, de gracias, de santificaci贸n y de salvaci贸n que contiene, a fin de que cuantos quieran rendirle y procurarle todo el amor, el honor y la gloria que puedan, queden enriquecidos abundante y profusamente con los divinos tesoros del Coraz贸n de Dios, cuya fuente es, al que se ha de honrar bajo la figura de su Coraz贸n de carne, cuya imagen quer铆a ver expuesta y llevada por mi sobre el coraz贸n, para grabar en el su amor y llenarlo de los dones de que est谩 repleto y para destruir en 茅l todos los movimientos desordenados.

Que esparcir铆a sus gracias y bendiciones por dondequiera que estuviere expuesta su santa imagen para tributarle honores y que tal bendici贸n ser铆a como un 煤ltimo esfuerzo de su amor, deseoso de favorecer a los hombres en estos 煤ltimos siglos de la Redenci贸n amorosa a fin de apartarlos del imperio de Satan谩s, al que pretende arruinar, para ponernos en la dulce libertad del imperio de su amor, que quiere restablecer en el coraz贸n de todos los que se decidan a abrazar esta devoci贸n鈥.

En esta segunda gran revelaci贸n, Nuestro Se帽or empez贸 a descubrir sus intenciones y formular sus promesas. La imagen del Sagrado Coraz贸n de Cristo es el s铆mbolo de su ardiente amor hacia nosotros, el cual hab铆a entregado sin condiciones y el Se帽or quer铆a que esta imagen se expusiese en las casas o llevase sobre el pecho en forma de Medalla, ofreciendo as铆 promesas de gracias y bendiciones a quienes lo veneraran. Pero por el momento Margarita no pod铆a decir algo de lo que hab铆a visto, pues no hab铆a llegado la hora. Estas revelaciones tendr铆an que pasar primero por muchos ex谩menes y sufrir mucha oposici贸n y Jes煤s ten铆a mucho m谩s que revelar al mundo por medio de ella.

Tercera revelaci贸n:

Primer viernes de Junio de 1674, fiesta del Corpus Christi.

Escribe Margarita:

鈥淪e hallaba expuesto el Sant铆simo Sacramento, despu茅s de sentirme retirada en mi interior por un recogimiento extraordinario de todos mis sentidos y potencias, Jesucristo mi Amado se present贸 delante de m铆, todo resplandeciente de Gloria, con sus cinco llagas brillantes, como cinco soles y despidiendo de su sagrada humanidad rayos de luz de todas partes, pero sobre todo, de su adorable pecho, que parec铆a un horno encendido; y habi茅ndose abierto, me descubri贸 su amante y amable Coraz贸n鈥.

Entonces Jes煤s le explic贸 las maravillas de su puro amor y hasta que exceso hab铆a llegado su amor para con los hombres de quienes no recib铆a sino ingratitudes. Esta aparici贸n es m谩s brillante que las dem谩s. Amante apasionado, se queja del desamor de los suyos y as铆 divino mendigo, nos tiende la mano el Se帽or para solicitar nuestro amor.

Jes煤s le dirige las siguientes peticiones:

  1. Comulgar谩s tantas veces cuanto la obediencia quiera permit铆rtelo.
  2. Jueves o viernes har茅 que participes de aquella mortal tristeza que te reducir谩 a una especie de agon铆a m谩s dif铆cil de sufrir que la muerte.
  3. Te levantar茅 de 11 a 12 de la noche para postrarte una hora conmigo, el rostro en el suelo.

Le dice Jes煤s a Margarita:

鈥淓so fue lo que m谩s me doli贸 de todo cuanto sufr铆 en mi Pasi贸n, mientras que si me correspondiesen con algo de amor, tendr铆a por poco todo lo que hice por ellos y de poder ser a煤n, habr铆a querido hacer m谩s. M谩s s贸lo frialdades y desaires tienen para todo mi af谩n en procurarles el bien. Al menos dame t煤 el gusto de suplir su ingratitud de todo cuanto te sea dado conforme a tus posibilidades鈥.

Ante estas palabras, Margarita s贸lo pod铆a expresarle al Se帽or su impotencia.

脡l le replic贸:

鈥淭oma, ah铆 tienes con qu茅 suplir cuanto te falle鈥.

Y del Coraz贸n abierto de Jes煤s, sali贸 una llamarada tan ardiente que pens贸 que la iba a consumir, pues qued贸 muy penetrada y no pod铆a ella aguantarlo, por lo que le pidi贸 que tuviese compasi贸n de su debilidad.

脡l le respondi贸:

鈥淵o ser茅 fortaleza, nada temas, s贸lo has de estar atenta a mi voz y a lo que exija de ti con el fin de prepararte para la realizaci贸n de mis designios鈥.

Entonces el Se帽or le describi贸 a Margarita exactamente de qu茅 forma se iba a realizar la pr谩ctica de la devoci贸n a su Coraz贸n, junto con su prop贸sito, que era la reparaci贸n.

Finalmente Jes煤s mismo le avisa sobre las tentaciones que el demonio levantar谩 para hacerla caer:

鈥淧rimeramente me recibir谩s en el Sant铆simo Sacramento tanto como la obediencia tenga a bien permit铆rtelo; algunas mortificaciones y humillaciones por ello habr谩n de producirse y que recibir谩s como gajes de mi amor. Comulgar谩s adem谩s todos los primeros viernes de mes y en la noche del jueves al viernes, te har茅 part铆cipe de la mortal tristeza que quise sentir en el Huerto de los Olivos, cuya tristeza te reducir谩, sin que logres comprenderlo, a una especie de agon铆a m谩s dif铆cil de soportar que la muerte.

Para acompa帽arme en la humilde plegaria que le elev茅 entonces a mi Padre, en medio de todas tus angustias, te levantar谩s entre las 11 y las 12 de la noche para postrarte conmigo durante una hora con la cara al suelo, tanto para apaciguar la c贸lera divina, pidiendo por los pecadores, como para endulzar de alg煤n modo, la amargura que sent铆a por el abandono de mis ap贸stoles, lo cual me llev贸 a reprocharles que no hab铆an podido velar una hora conmigo. Durante esa hora har谩s lo que te diga. Pero oye hija m铆a, no creas a la ligera en todo esp铆ritu, ni te f铆es, porque Satan谩s estar谩 rabiando por enga帽arte. Por eso, no hagas nada sin permiso de los que te gu铆an, a fin de que, contando con la autoridad de la obediencia, 茅l no pueda enga帽arte, ya que no tiene poder alguno sobre los obedientes鈥.

Cuarta revelaci贸n:

Fue bajo esta nueva aceptaci贸n que se dio la cuarta y 煤ltima revelaci贸n que se puede considerar como la m谩s importante. El Se帽or quer铆a establecer en la Iglesia una fiesta lit煤rgica en honor del Sagrado Coraz贸n de Jes煤s.

Sucedi贸 esta revelaci贸n en el curso de la octava del Corpus Christi del a帽o 1675, o sea entre el 13 y el 20 de junio.

Cuenta Margarita:

“Estando ante el Sant铆simo Sacramento un d铆a de su octava y queriendo tributarle amor por su tan gran amor, me dijo el Se帽or: 鈥淣o puedes tributarme ninguno mayor que haciendo lo que tantas veces te he pedido ya鈥.

Entonces, el Se帽or le descubri贸 su Coraz贸n y le dijo:

鈥淗e aqu铆 el Coraz贸n que tanto ha amado a los hombres y que no ha ahorrado nada hasta el extremo de agotarse y consumirse para testimoniarles su amor. Y, en compensaci贸n, s贸lo recibe de la mayor铆a de ellos, ingratitudes por medio de sus irreverencias y sacrilegios, as铆 como de las frialdades y menosprecios que tienen para conmigo en este Sacramento de Amor. Pero lo que m谩s me duele es que se porten as铆 los corazones que se me han consagrado. Por eso te pido que el primer viernes despu茅s de la octava del Corpus se celebre una fiesta especial para honrar a mi Coraz贸n y que se comulgue dicho d铆a para pedirle perd贸n y reparar los ultrajes por 茅l recibidos durante el tiempo que ha permanecido expuesto en los altares. Tambi茅n te prometo que mi Coraz贸n se dilatar谩 para esparcir en abundancia las influencias de su divino amor sobre quienes le hagan ese honor y procuren que se le tribute鈥.

El Padre Colombi猫re le orden贸 a Margarita que cumpliese plenamente la voluntad del Se帽or. Y que tambi茅n escribiese todo lo que le hab铆a revelado. Margarita obedeci贸 a todo lo que se le pidi贸, pues su m谩s grande deseo era que se llegase a cumplir los designios del Se帽or.

Pasar铆an m谩s de diez a帽os antes que se llegase a instituir la devoci贸n al Sagrado Coraz贸n de Jes煤s en el monasterio de La Visitaci贸n. Ser铆an diez a帽os muy duros para Margarita. La Madre Superiora que por fin lleg贸 a creer en ella, fue trasladada a otro monasterio; pero antes de irse, ordena a Margarita a que relatara ante toda la comunidad todo cuanto el Se帽or le hab铆a revelado. Ella accedi贸 s贸lo en nombre de la santa obediencia y les comunic贸 a todas lo que el Se帽or le hab铆a revelado incluyendo los castigos que 脡l har铆a caer sobre la comunidad y sobre ellas. Y cuando todos enfurecidos empezaron a hablarle duramente, Margarita se mantuvo callada, aguantando en humildad todo cuanto le dec铆an.

Al d铆a siguiente, la mayor铆a de las monjas sinti茅ndose culpables de lo que hab铆an hecho, acud铆an a la confesi贸n. Margarita entonces oy贸 que el Se帽or le dec铆a que ese d铆a por fin llegaba la paz de nuevo al monasterio y que por su gran sufrimiento, su Divina Justicia hab铆a sido aplacada.

En contra de su voluntad, Margarita fue asignada como maestra de novicias y asistente a la superiora. Esto lleg贸 a ser parte del plan del Se帽or para que por fin se empezara a abrazar la devoci贸n del Sagrado Coraz贸n de Jes煤s. Sin embargo Margarita nunca lleg贸 a ver durante su vida en la tierra el pleno reconocimiento de esta devoci贸n.

En la tarde del 17 de octubre de 1690, habiendo Margarita indicado previamente como el d铆a de su muerte, encomend贸 su alma a su Se帽or, quien ella hab铆a amado con todo su coraz贸n. La Santa ten铆a 43 a帽os de edad y 18 a帽os de profesi贸n religiosa. Pasaron solo tres a帽os despu茅s de su muerte cuando el Papa Inocencio XIII empez贸 un movimiento que abrir铆a las puertas a esta devoci贸n. Proclam贸 una bula papal dando indulgencias a todos los monasterios Visitantinos, que result贸 en la instituci贸n de la fiesta del Sagrado Coraz贸n de Jes煤s en la mayor铆a de los monasterios. En 1765 el Papa Clemente XIII introdujo la fiesta en Roma y en 1856 el Papa P铆o IX extendi贸 la fiesta a toda la Iglesia; finalmente en 1920, Margarita fue elevada a los altares por el Papa Benedicto XV.

San Claudio de La Colombi猫re

Santa Margarita y san Claudio de la Colombiere

San Claudio de la Colombi猫re, sacerdote jesuita, fue el primero en creer en las revelaciones m铆sticas del Sagrado Coraz贸n recibidas por Santa Margarita en el convento de Paray-le- Monial, Francia. Gracias a su apoyo, la Superiora de Margarita lleg贸 tambi茅n a creerla. La devoci贸n al Sagrado Coraz贸n comenz贸 a propagarse. San Claudio no s贸lo crey贸 sino que, en adelante dedic贸 su vida a propagar la devoci贸n, siempre unido espiritualmente a Santa Margarita en cuyo discernimiento confiaba plenamente.

Sacerdote santo y sabio que supo discernir muy bien la aut茅ntica intervenci贸n divina en el alma de Santa Margarita, a pesar que hasta entonces todos los te贸logos y las religiosas la despreciaban y hasta algunos la ten铆an por posesa.

Dos meses despu茅s de haber hecho la profesi贸n solemne, en febrero de 1675, Claudio fue nombrado superior del colegio de Paray-le-Monial. Por una parte, era un honor excepcional confiar a un joven profeso el gobierno de una casa; pero por otra parte, la peque帽a comunidad de Paray, que s贸lo ten铆a 4 o 5 padres, era insignificante para las grandes dotes de Claudio.

En realidad se trataba de un designio de Dios para ponerle en contacto con un alma que necesitaba de su ayuda: Margarita Mar铆a Alacoque. Dicha religiosa se hallaba en un per铆odo de perplejidad y sufrimientos, debido a las extraordinarias revelaciones de que la hab铆a hecho objeto el Sagrado Coraz贸n, cada d铆a m谩s claras e 铆ntimas. Siguiendo las indicaciones de su superiora, la madre de Saumaise, Margarita se hab铆a confiado a un sacerdote muy erudito, pero que carec铆a de conocimientos de m铆stica. El sacerdote dictamin贸 que Margarita era v铆ctima de los enga帽os del demonio, cosa que acab贸 de desconcertar a la santa.

Movido por las oraciones de Margarita, Dios le envi贸 a su fiel siervo y perfecto amigo: Claudio de la Colombi猫re. El Padre La Colombi猫re fue en una ocasi贸n a predicar a la comunidad de La Visitaci贸n. 鈥淢ientras 茅l nos hablaba -escribi贸 Margarita- o铆 en mi coraz贸n estas palabras: 鈥淗e aqu铆 el que te he enviado鈥.

Desde la primera vez que Margarita fue a confesarse con 茅l, 茅ste la trat贸 como si estuviera al tanto de lo que le suced铆a. La santa sinti贸 una repugnancia enorme a abrirle su coraz贸n y no lo hizo, a pesar de que estaba convencida de que la voluntad de Dios era que se confiase al santo. En la siguiente confesi贸n, el Padre le dijo estar muy contento de ser para ella una ocasi贸n de vencerse y, 鈥渆n seguida鈥 dice Margarita y sin hacerme el menor da帽o, puso al descubierto cuanto de bueno y de malo hab铆a en mi coraz贸n, me consol贸 mucho y me exhort贸 a no tener miedo a los caminos del Se帽or, con tal de que permaneciese obediente a mis superiores, reiter谩ndome a entregarme totalmente a Dios, para que 脡l me tratase como quisiera. El Padre me ense帽贸 a apreciar los dones de Dios y a recibir sus comunicaciones con fe y humildad鈥. Este fue el gran servicio del Padre La Colombi猫re a Margarita Mar铆a. Por otra parte, el santo trabaj贸 incansablemente en la propagaci贸n de la devoci贸n al Sagrado Coraz贸n, pues ve铆a en ella el mejor ant铆doto contra el jansenismo.

Despu茅s de haber dado maravilloso ejemplo de humilde y paciencia, Claudio de la Colombi猫re entreg贸 su alma a Dios al atardecer del 15 de febrero de 1682. Al d铆a siguiente Santa Margarita Mar铆a recibi贸 el aviso del cielo de que Claudio se hallaba ya en la gloria y no necesitaba de oraciones. As铆 escribi贸 a una persona devota del querido difunto: 鈥淐esad en vuestra aflicci贸n. Invocadle. Nada tem谩is. Ahora tiene m谩s poder que nunca para socorrernos鈥.

El Padre Claudio fue beatificado en 1929 y Su Santidad Juan Pablo II lo declar贸 Santo en 1992. La Iglesia Universal celebra su fiesta el d铆a 15 de febrero.

Estos textos han sido resumidos. Puedes ver las biograf铆as completas aqu铆

 

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Fuentes:

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