Cómo rezar Útil

Rosario para niños

Rosario para niños
Rosario para niños

Este Rosario está adaptado para niños, especialmente los más pequeños, con el fin de que se vayan acostumbrando a rezar el rosario a diario sin dificultad.

No es bueno forzarles a hacer el rosario completo o tal como lo hacemos los adultos, ya que puede generar rechazo antes una tarea que les puede parecer tediosa y hasta complicada. Además, muchas veces no sabemos hacerlo entretenido, por ello he agregado la narración de los misterios adaptada como cuento para niños, sin embargo se han mantenido los títulos tradicionales de los misterios para que los aprendan correctamente.

Cómo rezar el rosario para niños

Paso a paso:

  • Nos santiguamos
Cómo persignarse
Cómo santiguarse
Cómo santiguarse
  • Hacemos nuestras peticiones
  • Comenzamos inmediatamente con los misterios. Podemos ofrecer los 5 o menos, e ir aumentando gradualmente la cantidad hasta completar los 5.

Misterios para niños

1.- La anunciación

Dios envió al ángel Gabriel hasta Nazaret para decirle a María que pronto sería madre de un bebé. María estaba comprometida con un hombre llamado José. Y el ángel, entrando en su casa, le dijo: ¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!

Como ella se impresionó mucho, el ángel le dijo "No tengas miedo, María, porque Dios se ha fijado en ti; vas a tener un bebé, a quien llamarás Jesús. El será grande y lo llamarán Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono del rey David, su antepasado, y reinará para siempre".

María preguntó al ángel: "¿Cómo será esto, si aún no tengo marido?" El ángel le respondió: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el bebé será santo y será llamado Hijo de Dios.

María dijo: "Yo soy la esclava del Señor; que suceda como tú dices". Y el ángel se fue.

2.- La visitación de María a santa Isabel

A los pocos días, María se fue a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a su prima Isabel.

Y sucedió que, cuando Isabel oyó el saludo de María, su bebé saltó de gozo en el vientre, y ella quedó llena de Espíritu Santo; y dijo en voz alta: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre; y ¿cómo es que la madre de mi Señor viene a verme? Porque, apenas llegó a mis oídos tu saludo, el bebé saltó de gozo en mi vientre. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que dijo el Señor!

3.- El nacimiento del Hijo de Dios

María y José habían viajado a la ciudad de Belén, y sucedió que, mientras estaban allí, llegó el momento del nacimiento y María dio a luz a su hijo, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no había un sitio disponible para alojar.

Cerca de allí, habían unos pastores durmiendo mientras cuidaban de sus ovejas. Se les apareció el Ángel del Señor, y se llenaron de temor. El ángel les dijo: "No tengan miedo, vengo a darles una noticia que será alegría para todo el pueblo: ha nacido hoy en Belén un salvador, que es el Cristo Señor. Lo encontrarán envuelto en pañales y acostado en un pesebre".

Los pastores fueron corriendo y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, dijeron a María y a José lo que el ángel les había dicho sobre el niño; y todos los que oyeron se alegraban de lo que los pastores decían. Pero María guardaba todas esas cosas en su corazón.

4.- La presentación de Jesús en el templo

María y José llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, y había allí un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y estaba en él el Espíritu Santo. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no moriría sin conover al Cristo del Señor. Entonces vino al Templo; y cuando los padres presentaron al niño Jesús, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, puedes dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación". María y José estaban admirados de lo que se decía de Jesús.

5.- La pérdida del niño Jesús y su hallazgo en el templo

El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él. Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua.

Cuando tenía doce años, subieron como de costumbre a la fiesta y, al regresar, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo su padres. Pero creyendo que estaría en la caravana, avanzaron durante todo un día, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarle, regresaron a Jerusalén para buscarlo. Y sucedió que, tres días después, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándole y haciéndole preguntas; todos los que le oían, estaban impresionados por su inteligencia y sus respuestas.

Sus padres, cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: "Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando." Él les dijo: "Y ¿por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debía estar en la casa de mi Padre?" Pero ellos no entendieron la respuesta que les dio. Regresó con ellos a Nazaret y su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas dentro de su corazón.

1.- La oración de Jesús en el huerto de Getsemaní

Van a un lugar llamado Getsemaní, y Jesús dice a sus discípulos: "Siéntense aquí, mientras yo oro".

De pronto comenzó a sentir mucho miedo y angustia, entonces le dijo a Pedro, Santiago y Juan: "Mi alma está demasiado triste, quédense aquí vigilando". Caminó unos pasos y cayó al suelo suplicando a Dios que, de ser posible, lo librara de aquel mal. Y decía: "¡Abbá, Padre!; todo es posible para ti; aparta de mí este mal; pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieras tú".

Viene entonces encuentra a todos dormidos; y dijo a Pedro: "¿Estás durmiendo?, ¿ni una hora has podido estar despierto? Vigilen y oren, para que no caigan en tentación; porque el espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil" Y alejándose de nuevo, oró diciendo las mismas palabras. Volvió otra vez y los encontró dormidos, pues sus ojos estaban muy pesados; ellos no sabían qué contestarle. Volvió por tercera vez y les dijo: "Ahora ya pueden dormir y descansar. Basta ya. Llegó la hora. Miren que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores".

2.- La flagelación de Jesús

Al amanecer los sumos sacerdotes con los ancianos, los escribas y todo el Sanedrín ataron a Jesús y lo llevaron para entregarlo a Pilato. Pilato le preguntó: "¿Eres tú el Rey de los judíos?"Él le respondió: "Sí, tal como tú dices". Los sumos sacerdotes le acusaban de muchas cosas.

Pilato le dijo: "¿No contestas nada? Mira de cuántas cosas te acusan". Pero Jesús no respondió nada, y Pilato estaba sorprendido.

Plato, cada Fiesta le concedía al pueblo la libertad de un preso, el que ellos pidieran. Había uno, llamado Barrabás, que estaba encarcelado con presos que habían cometido un asesinato. Subió la gente y se puso a pedir lo que les solía conceder.

Pilato les contestó: "¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos?", pues se daba cuenta de que los sumos sacerdotes le habían entregado por envidia. Pero los sumos sacerdotes incitaron a la gente a que dijeran que liberara a Barrabás. Pero Pilato les dijo otra vez: "Y ¿qué voy a hacer con el que llamáis el Rey de los judíos?" La gente volvió a gritar: "¡Crucifícale!" Pilato les dijo: "Pero, ¿qué mal ha hecho?" Y ellos gritaron con más fuerza: "¡Crucifícale!" Pilato, entonces, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuera crucificado.

3.- La coronación de espinas

Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le pusieron un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían: "Salve, Rey de los judíos". Y le daban bofetadas. Volvió a salir Pilato y les dijo: "Miren, lo traigo fuera para que sepan que no encuentro ningún delito en él". Entonces Jesús salió llevando la corona de espinas y el manto de púrpura y Pilato les dijo: "Aquí tienen al hombre".

Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron: "¡Crucifícalo, crucifícalo!" Pilato dijo: "Tómenlo ustedes y crucifíquenle, porque yo no encuentro ningún delito en él". Los judíos le respondieron: "Nosotros tenemos una Ley y según esa Ley debe morir, porque se cree el Hijo de Dios".

4.- El camino del monte Calvario

Cuando le llevaban al monte, obligaron a un hombre llamado Simón de Cirene a cargar la cruz para que la llevara detrás de Jesús. Le seguía mucha gente del pueblo y mujeres que con mucho dolor se lamentaban por él.

Jesús las miró y les dijo: "Hijas de Jerusalén, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos.

Llevaban además a dos ladrones para matarlos junto a él. Cuando llegaron al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda.

5.- La crucifixión y muerte de Jesús

Una vez que le crucificaron, se repartieron su ropa echando a suertes. Y se quedaron sentados allí para vigilarle. Sobre su cabeza escribieron la causa de su condena: "Este es Jesús, el Rey de los judíos". Y al mismo tiempo que a él crucificaron a dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban por allí le insultaban, moviendo la cabeza y diciendo: "¡Sálvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!"

También los sumos sacerdotes con los escribas y los ancianos se burlaban de él diciendo: "A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse. Si es Rey de Israel: que baje ahora de la cruz, y creeremos en él. Ha puesto su confianza en Dios; que le salve ahora, si de verdad le quiere; ya que dijo: Soy Hijo de Dios".

Hubo oscuridad hasta las 3 de la tarde y a esa hora gritó Jesús con fuerte voz: "¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?" Después, dando de nuevo un fuerte grito, murió.

1.- La Resurrección

Estaba María afuera del sepulcro llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y vios a dos ángeles de blanco sentados donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos preguntaron: "Mujer, ¿por qué lloras?" Ella les respondió: "Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto". Dicho esto, se volteó y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.

Jesús le dijo: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?" Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dijo: "Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré". Jesús le dijo: "María". Entonces ella le dijo  "Maestro". Y él le dijo: "No me toques, que todavía no he subido donde el Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles que subo donde mi Padre y vuestro Padre, mi Dios y vuestro Dios". María Magdalena fue y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.

2.- La Ascención de Jesús

Los once discípulos marcharon a Galilea, y al verle le adoraron; pero algunos dudaron. Jesús se acercó a ellos y les dijo así: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a toda la gente bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he enseñado. Deben saber que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo".

Y les dijo: Vayan por todo el mundo y proclamen la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. Después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios.

3.- La venida del Espíritu Santo

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos cuando de repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento muy fuerte que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se pusieron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu permitía.

Había en Jerusalén hombres buenos que venían de todas las naciones que hay bajo el cielo. Al producirse aquel ruido la gente se juntó y se llenó de asombro al oírles hablar a cada uno en su propia lengua.

4.- La Asunción de María

Si creemos que Jesús murió y resucitó, de la misma manera Dios llevará consigo a quienes murieron creyendo en Jesús. Nosotros, los que estemos vivos, los que quedemos hasta la Venida del Señor no nos adelantaremos a los que murieron. El Señor a la orden dada por la voz de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron creyendo en Jesús resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que estemos vivos, seremos llevados en nubes, junto con ellos, para encontrar al Señor en los aires. Y así estaremos siempre con el Señor.

5.- La Coronación de María

Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer vestida del sol con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.

1.- El bautismo de Jesús

Iban donde Juan bautista todas las personas de Jerusalén, de Judea y de la región del Jordán, y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.

Entonces aparece Jesús, que venía desde Galilea para ser bautizado por Juan. Pero él trataba de impedírselo diciendo: "Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú me pides a mí que te bautice?" Jesús le respondió: "Permítemelo, porque eso es lo justo". Entonces Juan le permitió.

Después de ser bautizado Jesús, salió del agua; y en se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: !Este es mi Hijo amado, que me hace feliz".

2.- La autorrevelación en las bodas de Caná

Se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como se acabó el vino, su madre le dice a Jesús: "No tienen vino". Jesús le responde: "¿Qué tengo que ver yo con eso? Todavía no ha llegado mi hora". Y su madre dijo a los sirvientes: "Hagan lo que él les diga".

Había allí seis tinajas de piedra. Jesús les dijo: "Llenen las tinajas de agua". Y las llenaron hasta arriba. "Sáquenlo ahora, les dijo, y llévenlo al mayordomo". Ellos lo llevaron. Cuando el mayordomo probó el agua convertida en vino, como no sabía de dónde era, llamó al novio y le dijo: "Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya han bebido suficiente, sirven de menos calidad. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora".

Así, en Caná de Galilea, Jesús dio comienzo a sus señales. Y manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.

3.- El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión

Jesús marchó a Galilea; y predicaba sobre la Buena Nueva de Dios: "El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; conviértanse y crean en la Buena Nueva".

Caminando a la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, que eran hermanos, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: "Vengan conmigo, y los haré pescadores de hombres". Al instante, dejando las redes, le siguieron.

Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; y al instante los llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los demás trabajadores, se fueron tras él.

4.- La transfiguración

Jesús subió con Pedro, Santiago y su hermano Juan, a un monte alto. Y cambió su aspecto delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y su ropa se volvió blanca como la luz. De pronto, aparecieron Moisés y Elías y conversaban con él. Entonces Pedro dijo a Jesús: "Señor, qué bueno que estamos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías".

Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: "Este es mi Hijo amado, el que me hace feliz, escúchenle".

Al oír esto, los discípulos cayeron al suelo llenos de miedo. Pero Jesús, se acercó a ellos, los tocó y les dijo: "Levántense, no tengan miedo". Ellos levantaron su mirada y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo.

5.- La institución de la Sagrada Eucaristía

Jesús se puso a la mesa con los apóstoles; y les dijo: "Tenía mucho deseo de comer esta Pascua con ustedes antes de sufrir; porque les digo que ya no la comeré más hasta que todo sea cumplido en el Reino de Dios". Y recibiendo una copa, dio las gracias y dijo: "Tomen esto y repártanlo entre ustedes; porque les digo que, a partir de este momento, no beberé más vino hasta que llegue el Reino de Dios". Luego tomó pan, y, después de dar las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por ustedes; hagan esto en recuerdo mío".

Después de cenar, tomó la copa, diciendo: "Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por ustedes. Pero la mano del que me entrega está aquí conmigo sobre la mesa. Porque el Hijo del hombre se marcha como está escrito, pero, ¡pobre de aquel que me entregará!"

  • Por cada misterio rezamos: 1 Padre Nuestro y 10 Ave María (una por cada cuenta).

Procura que tu hijo o hija utilice el rosario y vaya contando con sus manitos.

Rosario para niños

Mira el siguiente video, en donde ofrecen solo un misterio acompañado de dos hermosas canciones

Rosario para niños un poco más grandes

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