Oraciones

Santo Rosario completo con letanías según el día de la semana

Santo Rosario con letanías
Santo Rosario con letanías y oraciones según el día

Este formato ha sido creado para rezarlo a diario, con algunas diferencias en oraciones y jaculatorias, de acuerdo a cada día de la semana, según ha sido dedicado por la Iglesia Católica. Por ejemplo, el día miércoles, dedicado a san José, incluye las letanías y jaculatoria dedicada al santo patriarca.

Además, incluye oraciones extraída de la Liturgia de las horas. En las intenciones, puedes agregar las tuyas propias.

Nota: Lo que está en negrita, corresponde a la respuesta cuando se reza entre dos o más personas.

Santo Rosario completo con letanías según cada día

Este símbolo significa que nos signamos

Señal de la cruz (idealmente con el crucifijo del rosario)

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del hijo y del espíritu Santo. Amén.

Invocamos la protección de san Miguel Arcángel

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la pelea. Sé nuestro amparo contra la maldad y las asechanzas del demonio. ¡Reprímele, Oh Dios, como rendidamente te lo suplicamos! Y tú, Príncipe de las Milicias Celestiales, armado con el Poder Divino, precipita al Infierno a Satanás y todos los espíritus malignos, que para la perdición de las almas, vagan por el mundo. Amén.

Señor, abre mis lados
Y mi boca proclamará tu alabanza

Dios mío, ven en mi auxilio
Señor, date prisa en socorrerme

Haz que yo te alabe, oh Virgen Santa
Dame fuerzas contra tus enemigos

Invocamos al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Divino, manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.

Acto de contrición con examen de conciencia

Yo, pecador, me confieso a Dios todopoderoso, a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo, a todos los santos y a ustedes hermanos, que pequé gravemente con el pensamiento, palabra, obra y omisión, por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa; por tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los santos Apóstoles Pedro y Pablo, a todos los santos y ustedes hermanos, que rueguen por mí a Dios, nuestro Señor.

El Señor todopoderoso, rico en misericordia, nos conceda la indulgencia, absolución y remisión de nuestros pecados. Amén.

Oración de ofrecimiento

Señor Dios nuestro, dirige y guía todos nuestros pensamientos, palabras y obras a mayor honra y gloria tuya. Y tú, Virgen Santísima, alcánzanos de tu divino Hijo, que con toda atención y devoción podamos rezar tu santísimo Rosario; el cual te ofrecemos por la exaltación de la santa fe católica, por nuestras necesidades espirituales y temporales y en especial…

  • Lunes: por el eterno descanso de nuestros difuntos, en honor a las almas del Purgatorio.
  • Martes: por la salud de todos los enfermos, en honor al arcángel San Rafaél.
  • Miércoles: por nuestros trabajos, familias y matrimonios, en honor a San José.
  • Jueves: en acción de gracias, por nuestros sacerdotes, ahijados y padrinos, en honor a la Sagrada Eucaristía y jueves sacerdotal.
  • Viernes: en reparación por la conversión de los pecadores, y nuestra propia conversión y liberación, en honor a la Pasión de nuestro Señor.
  • Sábado: por los no nacidos, las madres embarazadas, el fin del aborto, en honor a la Santísima Virgen, Madre de Dios y Madre nuestra.
  • Domingo: por lo más necesitados del mundo, especialmente los niños y aquellos que más sufren, en honor a la Santísima Trinidad.

– Lectura de intenciones personales –

Te rogamos Madre Santísima que lleves nuestras intenciones a los pies de nuestro Señor y que intercedas por cada una de ellas.

Credo de los apóstoles

Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos y al tercer día resucitó de entre los muertos. Subió a los Cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de la carne y en la vida eterna. Amén.

Señor, escucha nuestra oración
Y llegue a ti nuestro clamor

Anunciamos y rezamos cada misterio así:

  • Padre Nuestro, 10 Ave María, Gloria
  • Jaculatoria “Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti”
  • Oración de Fátima (“Oh Jesús mío”)
Podemos agregar en esta parte cualquier jaculatoria que queramos, antes o después de la oración de Fátima (siempre después del Gloria).

Misterios gozosos (lunes y sábado)

1. La Anunciación del ángel Gabriel a María

El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús» (Lc 1,30-31).

Igual que la Virgen María aceptó encarnar en su seno a tu Hijo, concédenos, Padre nuestro, la gracia de aceptar tus designios con humildad de corazón.

2. La Visitación de María a santa Isabel

En cuanto Isabel oyó el saludo de María, dijo: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?» (Lc 1,41-43).

Que al igual que María ensalzó tu nombre cuando visitó a su prima Isabel, concédenos también a nosotros, Señor, poder cantar tus maravillas durante toda nuestra vida, movidos por el Espíritu Santo.

3. El nacimiento de Jesús en Belén

Mientras estaba María en Belén, le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada (Lc 2,6-7).

Dios de bondad: Que el nacimiento de tu Hijo nos dé una fe tan sólida en tu amor, que podamos vivir siempre unidos a ti en la tierra y en el cielo.

4. La Presentación del niño Jesús

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor (Lc 2,22).

Te pedimos, Señor, que así como tu Hijo fue presentado en el Templo, también nosotros podamos presentarnos ante ti con el alma limpia.

5. El Niño perdido y hallado en el templo

A los tres días, lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Él les dijo: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?» (Lc 2,46-49).

Te pedimos, Padre, que nuestras familias se parezcan a la familia de Nazaret y sean fieles a ti en las alegrías y en las dificultades.

Misterios dolorosos (martes y viernes)

1. La oración y agonía de nuestro Señor en el huerto de los Olivos

Jesús se postró en tierra y oraba. Decía: «¡Abba! (Padre), tú lo puedes todo; aparta de mí este cáliz. Pero no sea lo que yo quiero, sino lo que tú quieres» (Mc 14,35-36).

Señor Jesús, mira nuestra debilidad y haz que, al contemplarte abrazando nuestro sufrimiento, encontremos en ti fuerza y consuelo.

2. La flagelación de nuestro Señor Jesucristo

Pilato, queriendo dar gusto a la gente, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran (Mc 15,15).

Señor Jesús, tú que aceptaste sobre ti el castigo que nos trae la paz, ayúdanos a luchar contra el pecado y a vivir según tus mandatos.

3. La coronación de espinas

Entonces los soldados vistieron a Jesús de púrpura y le pusieron una corona de espinas que habían trenzado (Mc 15,17).

Dios de bondad: mira nuestra fragilidad, y llénanos con la fuerza de la Pasión de tu Hijo.

4. Jesús con la cruz a cuestas / El camino al monte Calvario

Tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice Gólgota), donde lo crucificaron (Jn 19,16-18).

Padre nuestro, que entregaste a tu Hijo a la muerte para salvarnos, ayúdanos a vivir las enseñanzas de la Pasión para participar un día con Cristo en su gloria.

5. La crucifixión y muerte de Jesús

Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: «Está cumplido». E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu (Jn 19,30).

Señor Jesús, que desde la cruz nos diste a tu Madre como madre nuestra, concédenos que experimentemos cada día la presencia y la intercesión de María para que podamos seguir tus huellas con fidelidad de corazón.

Misterios gloriosos (miércoles y domingo)

1. La Resurrección de nuestro Señor

El ángel del Señor dijo a las mujeres: «No temáis; ya sé que buscáis a Jesús, el crucificado. No está aquí. Ha resucitado, como había dicho» (Mt 28,5-6).

Padre nuestro, tú que has llenado el mundo de alegría con la resurrección de tu Hijo, ayúdanos a alcanzar un día los gozos eternos.

2. La Ascensión del Señor a los cielos

Vieron a Jesús levantarse, hasta que una nube se lo quitó de la vista. Mientras miraban fijos al cielo, viéndole irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: «Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo volverá como le habéis visto marcharse» (Hch 1,9-11).

Señor Dios nuestro, que al contemplar a tu Hijo victorioso, sentado a tu derecha, nos llenemos de la esperanza de ser llevados con él a la gloria del cielo.

3. La venida del Espíritu Santo sobre la Virgen María y los apóstoles.

El día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo (Hch 2,2-4).

Señor, Padre nuestro, que inundaste el mundo con el fuego del Espíritu Santo, danos ese mismo Espíritu para que podamos llevar a nuestros hermanos el Evangelio de la salvación.

4. La asunción de Santa María al Cielo

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí (Lc 1,46-48).

Padre nuestro, tú que has elevado en cuerpo y alma a los cielos a la Virgen María, concédenos buscar las cosas de allá arriba y participar con ella de su misma gloria en el cielo.

5. La coronación de Santa María

Se abrió en el cielo el santuario de Dios y en su santuario apareció el arca de la alianza. Después apareció una figura portentosa en el cielo: una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas (Ap 11,19a-12,1).

Señor Dios nuestro, tú que nos has dado a María como Reina y Madre, haz que ayudados por su poderosa intercesión, podamos entrar en el reino de los cielos.

Misterios luminosos (jueves)

1. El Bautismo de Jesús en el Jordán

Apenas se bautizó Jesús, vio que el Espíritu de Dios se posaba sobre él. Y vino una voz del cielo que decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto» (Mt 3,16-17).

Dios Padre nuestro, tú que en el Bautismo de Jesús nos revelaste que él era tu Hijo amado, ayúdanos a saber que nosotros somos tus hijos y a permanecer siempre en tu amor.

2. La autorrevelación de Jesús en las Bodas de Caná

Con el agua convertida en vino Jesús comenzó sus milagros en Caná de Galilea, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en él (Jn 2,9.11).

Señor Dios nuestro, tú que quisiste que María estuviese presente en el primer milagro de Jesús, ayúdanos a obedecer las palabras de la Virgen para que hagamos siempre lo que él nos diga.

3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión

Entonces Jesús comenzó a predicar diciendo: «Convertíos, porque está cerca el Reino de los cielos» (Mt 4,17).

Padre bueno, convierte nuestros corazones para que te busquemos a ti por encima de todas las cosas y nos dediquemos a amarte en los hermanos.

4. La Transfiguración de nuestro Señor

Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de una montaña para orar. Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos. Una nube los cubrió. Una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle» (Lc 9,28-29.34-35).

Señor, tú que en la transfiguración nos has mandado escuchar a tu Hijo, haz que le sigamos fielmente en esta vida y le contemplemos lleno de gloria en el cielo.

5. La Institución de la Sagrada Eucaristía

Durante la cena, Jesús tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: «Tomad, comed: esto es mi cuerpo». Y, cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias y se la dio, diciendo: «Bebed todos; porque ésta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos para el perdón de los pecados» (Mt 26,26-29).

Padre bueno, tú que nos diste a Jesús, el verdadero pan del cielo, haz que, por la fuerza de ese alimento, vivamos unidos a ti y alcancemos la vida eterna.

Finalizamos el Santo Rosario

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

Oramos por el sumo pontífice y el papa emérito Benedicto XVI:

  • 1 Padre Nuestro

Por las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad

Dios te Salve, María, Santísima hija de Dios Padre, Virgen purísima antes del parto, en tus manos ponemos nuestra fe para que la ilumines. Llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amen.

Dios te Salve, María Santísima Madre de Dios Hijo, Virgen purísima en el parto, en tus manos  ponemos nuestra esperanza para que la alientes. Llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amen.

Dios te Salve, María, Santísima esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen purísima después del parto, en tus manos ponemos nuestra caridad para que la inflames. Llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amen.

  • Gloria

Letanías

(más abajo escogemos seguir según el día)

Señor, ten piedad de nosotros,
Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros,
Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros,
Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos,
Cristo óyenos

Cristo, escúchanos,
Cristo, escúchanos

Dios Padre celestial,
ten piedad de nosotros

Dios Hijo, Redentor del mundo,
ten piedad de nosotros

Dios Espíritu Santo,
ten piedad de nosotros

Santísima Trinidad, que eres un solo Dios,
ten piedad de nosotros

Se mantiene la misma respuesta en negrita para todas las demás invocaciones

En honor a las almas del Purgatorio

Santa María, auxiliadora de las almas del purgatorio; ruega por nosotros
Por mis padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos,
Jesús mío, ten misericordia
Por mis hermanos y parientes más cercanos.
Por mis benefactores temporales y espirituales.
Por mis amigos y vecinos.
Por cuantos debo amor y oración.
Por cuantos he perjudicado y dañado.
Por los que me han hecho daño.
Por los que están más próximos a la unión con Cristo.
Por los que más desean estar junto a Dios
Por los que más sufren.
Por los que están lejos de la liberación.
Por los que menos auxilio reciben.
Por los que más lo merecen por sus servicios a la Iglesia.
Por los que fueron ricos aquí, y allí son los más pobres.
Por los poderosos, que ahora son como viles siervos.
Por los ciegos que ahora reconocen su ceguera.
Por los vanidosos que malgastaron su tiempo.
Por los pobres que no buscaron las riquezas divinas.
Por los tibios que muy poca oración han hecho.
Por los perezosos que han descuidado tantas obras buenas.
Por los de poca fe que descuidaron los santos Sacramentos. Por los reincidentes que sólo por un milagro de la gracia se han salvado.
Por los padres que no vigilaron bien a sus hijos.
Por los superiores poco atentos a la salvación de sus súbditos.
Por los pobres hombres, que casi sólo se preocuparon del dinero y del placer.
Por los de espíritu mundano que no aprovecharon sus riquezas o talentos para el Cielo.
Por los necios, que vieron morir a tantos y no pensaron en su propia muerte.
Por los que no se aseguraron la vida eterna
Por los que tienen una sentencia severa por las grandes responsabilidades encomendadas a ellos
Por los pontífices, reyes y príncipes.
Por los obispos y sus consejeros.
Por los maestros y pastores de almas.
Por los sacerdotes de nuestra diócesis.
Por los sacerdotes y religiosos de la Iglesia católica.
Por los defensores de la santa fe.
Por los caídos en los campos de batalla.
Por los sepultados en los mares.
Por los muertos repentinamente.
Por los fallecidos sin recibir los santos sacramentos.
Por aquellos que morirán dentro de las próximas 24 horas.

En honor a los Santos Ángeles

Santa María, Reina de todos los Ángeles, ruega por nosotros

Santos Querubines, Ángeles de la Palabra, rueguen por nosotros
Santos Tronos, Angeles de la Vida,
Santos Ángeles de la Adoración,
Santas Dominaciones,
Santas Potestades,
Santos Principados del Cielo,
Santas Virtudes,

San Miguel Arcángel, ruega por nosotros
Vencedor de Lucifer,
Ángel de la fe y de la humildad,
Preservador de la santa unción,
Patrono de los moribundos,
Príncipe de los ejércitos celestes,
Compañero de las almas de los difuntos,

San Gabriel Arcángel,
Santo Ángel de la Encarnación,
Fiel mensajero de Dios, Ángel de la esperanza y de la paz,
Protector de todos los siervos y siervas de Dios,
Guardián del santo Bautismo,
Patrono de los Sacerdotes,

San Rafael, Arcángel,
Ángel del Amor divino,
Vencedor del enemigo malo,
Auxiliador en la gran necesidad,
Ángel del dolor y de la curación,
Patrono de los médicos, de los caminantes y de los viajeros,

Grandes Arcángeles Santos,
Ángeles del servicio ante el trono de Dios,
Angeles del servicio para los hombres,
Santos Angeles Custodios,
Auxiliadores en nuestras necesidades,
Luz en nuestra oscuridad,
Apoyo en todo peligro, Exhortadores de nuestra conciencia,
Intercesores ante el trono de Dios,
Escudo de defensa contra el enemigo maligno,
Constantes compañeros nuestros,
Segurísimos conductores nuestros,
Fidelísimos amigos nuestros,
Sabios consejeros nuestros,
Ejemplos de nuestra obediencia,
Consoladores en el abandono,
Espejo de humildad y de pureza,
Angeles de nuestras familias,
Ángeles de nuestros Sacerdotes y pastores...
Angeles de nuestros niños,
Ángeles de nuestra tierra y Patria,
Ángeles de la Santa Iglesia,

Todos los Santos Angeles, rueguen por nosotros.
Asistidnos en la vida.
Asistidnos en la muerte.
En el Cielo os lo agradeceremos.

En honor a San José

San José, ruega por nosotros
Insigne descendiente de David,
Luz de los Patriarcas,
Esposo de la Madre de Dios,
Custodio del Redentor,
Casto guardián de la Virgen,
Padre nutricio del Hijo de Dios,
Celoso defensor de Cristo,
Siervo de Cristo,
Ministro de la Salvación,
Jefe de la Sagrada Familia,
José justísimo,
José castísimo,
José prudentísimo,
José fortísimo,
José obedientísimo,
José fidelísimo,
Espejo de paciencia,
Amante de la pobreza,
Modelo de obreros y artesanos,
Gloria de la vida doméstica,
Custodio de las Vírgenes,
Protector de los exiliados,
Protector de los afligidos,
Protector de los pobres,
Patrono de los moribundos,
Terror de los demonios,
Protector de la Santa Iglesia,
Padre de nuestra familia,
Amparo de las familias,
Apoyo en la dificultad,
Consuelo de los atribulados,
Esperanza de los enfermos,

En honor al Santísimo Sacramento

Pan vivo que bajaste del Cielo, ten misericordia de nosotros.
Dios escondido y Salvador,
Comida de los escogidos,
Vino que engendras vírgenes,
Pan substancioso y de los reyes regalo,
Sacrificio continuo,
Ofrenda pura,
Cordero sin mancha,
Mesa purísima,
Comida de los ángeles,
Maná escondido,
Memorial de las maravillas de Dios,
Pan sobresubstancial,
Verbo hecho carne,
Dios con nosotros,
Hostia Santa,
Cáliz de Bendición,
Misterio de fe,
Preexcelxo y venerable Sacramento,
Sacrificio, el más santo de todos,
Verdadero propiciatorio por los vivos y difuntos,
Remedio celestial, con el que nos preservamos de todos los pecados,
Milagro asombroso sobre todos los milagros,
Memoria sacratísima de la Pasión del Señor,
Don que excedes a toda riqueza,
Memorial principal del amor divino,
Abundancia de liberalidad divina,
Sacrosanto y augustísimo misterio,
Medicamento de inmortalidad,
Sacramento vivífico digno de todo respeto,
Pan hecho carne por el Todopoderoso,
Sacrificio incruento,
Comida y convidado,
Convite dulcísimo en el que sirven los ángeles,
Sacramento de piedad,
Vínculo de caridad.
Oferente y ofrecido,
Espiritual dulzura, gustada en la misma fuente, ten misericordia de nosotros.
Sustento de las almas santas, ten misericordia de nosotros.
Viático de los que mueren en el Señor, ten misericordia de nosotros.
Prenda de la gloria que esperamos, ten misericordia de nosotros

Sénos propicio, perdónanos, Señor.
Sénos propicio, escúchanos, Señor.

De la comunión sacrílega, líbranos, Señor.
De la concupiscencia de la carne,
Del deseo desordenado de los ojos,
De las soberbia de la vida,
De toda ocasión de pecar,
Por aquel deso con que deseaste comer esta pascua con tus discípulos,
Por la encendida caridad con que instituiste este divino Sacramento,
Por tu sangre preciosa, que nos dejaste en el altar,
Por las cinco llagas de tu cuerpo sacratísimo, que nosotros recibiste,

Nosotros pecadores, te rogamos óyenos.
Que te dignes aumentar y conservar en nosotros la fe, reverencia y devoción de este admirable Sacramento,
Que te dignes guiarnos por la verdera confesión de los pecados, a la frecuente comunión,
Que te dignes librarnos de toda herejía, infedelidad y ceguedad de corazón de corazón,
Que te dignes hacernos participantes de los frutos preciosos y celestiales de este Santísimo Sacramento,
Que te dignes confortarnos y fortalecernos en la hora de nuestra muerte con este Viático celestial,
!Oh Hijo de Dios!

En honor al Sagrado Corazón de Jesús

Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen María por obra del Espíritu Santo,
Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios,
Corazón de Jesús, templo santo de Dios,
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo,
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo,
Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad,
Corazón de Jesús, santuario de la Justicia y del Amor,
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor,
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes,
Corazón de Jesús, digno de toda alabanza,
Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones,
Corazón de Jesús, en quien se hallan todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia,
Corazón de Jesús, en quien reside toda la plenitud de la divinidad,
Corazón de Jesús, en quien el Padre se complace,
Corazón de Jesús, de cuya plenitud, todos hemos recibido,
Corazón de Jesús, deseado de los eternos collados,
Corazón de Jesús, paciente y lleno de misericordia,
Corazón de Jesús, generoso para todos los que le invocan,
Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad,
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados,
Corazón de Jesús, triturado por nuestros pecados,
Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte,
Corazón de Jesús, traspasado por una lanza,
Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo,
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra,
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra,
Corazón de Jesús, víctima por los pecadores,
Corazón de Jesús, salvación por los que en ti esperan,
Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren,
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos,

En honor a la Santísima Virgen

Santa María, ruega por nosotros
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la Misericordia,
Madre de la divina Gracia,
Madre de la esperanza,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre virginal,
Madre Inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los migrantes
Consuelo de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los ángeles,
Reina de los patriarcas,
Reina de los profetas,
Reina de los apóstoles,
Reina de los mártires,
Reina de los confesores,
Reina de las vírgenes,
Reina de todos los santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina elevada al Cielo,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de nuestra familia,
Reina de la paz,

En honor a la Santísima Trinidad

Padre Eterno, omnipotente Dios, toda criatura te ame y glorifique.
Verbo divino, inmenso Dios.
Espíritu Santo, infinito Dios,
Santísima Trinidad y un solo Dios verdadero,
Rey de los cielos, inmortal e invisible,
Creador, conservador y gobernador de todo lo creado,
Vida nuestra, en quien, de quien y por quien vivimos,
Vida divina y una en tres personas,
Cielo divino de celsitud majestuosa,
Cielo supremo del Cielo, oculto a los hombres,
Sol divino e increado,
Círculo perfectísimo de capacidad infinita
Manjar divino de los Ángeles,
Hermoso iris, arco de clemencia,
Luz primera y triduana, que al mundo ilustras,

De todo mal de alma y cuerpo, líbranos, Trino Señor
De todos los pecados y ocasión de culpa,
De vuestra ira y enojo,
De repentina y de improvisa muerte,
De las asechanzas y cercanías del demonio,
Del espíritu de deshonestidad y de sugestión,
De la concupiscencia de la carne,
De toda ira, odio y mala voluntad,
De plagas de peste, hambre, guerra y terremoto,
De tempestades en el mar o en la tierra,
De los enemigos de la fe católica,
De nuestros enemigos y sus maquinaciones,
De la muerte eterna, Por vuestra unidad en Trinidad y Trinidad en unidad,
Por la igualdad esencial de vuestras Personas,
Por la alteza del misterio de vuestra Trinidad,
Por el inefable nombre de vuestra Trinidad,
Por lo portentoso de vuestro nombre, Uno y Trino,
Por lo mucho que os agradan las almas que son devotas de vuestra Santísima Trinidad,
Por el gran amor con que libras de males a los pueblos donde hay algún devoto de vuestra Trinidad amable,
Por la virtud divina que en los devotos de vuestra Trinidad Santísima reconocen los demonios contra sí.

Que acertemos a resistir al demonio con las armas de la devoción a vuestra Trinidad, te rogamos, óyenos
Que hermoseéis cada día más con los coloridos de vuestra gracia vuestra imagen, que está en nuestras almas,
Que todos los fieles se esmeren en ser muy devotos de vuestra Santísima Trinidad,
Que todos consigamos las muchas
felicidades que están vinculadas para los devotos de esa vuestra Trinidad inefable,
Que al confesar nosotros el misterio de vuestra Trinidad se destruyan los errores de los infieles,
Que todas las almas del purgatorio gocen mucho refrigerio en virtud del misterio de vuestra Trinidad,
Que te dignes oírnos por Tu piedad

Santo Dios, Santo fuerte, Santo inmortal, líbranos, Señor, de todo mal (tres veces)

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.

Oración final

Lunes:

Dadles, Señor, a todas las almas el descanso eterno.
Y brille para ellas la luz perpetua.

Que en paz descansen.
Amén.

Oh Dios, Creador y Redentor del mundo, perdona los pecados de tus servidores y servidoras, que la negligencia de los hombres olvida en el Purgatorio. Te rogamos que nuestras oraciones les permitan obtener la liberación por la que tanto suspiran. Señor, que nos castigas gravemente y nos mandas orar por nuestros seres queridos, dígnate abrir las puertas del Cielo a las almas que partieron de este mundo y concédeles el descanso y la felicidad eterna. Te lo suplicamos por intercesión de tu Santa Madre y de todos los santos. Amén.

Martes:

Dios mandó a sus Ángeles que cuiden de ti.
Los cuales te guardarán en todos sus caminos

Oh Señor, Tú que compartes con admirable orden los diversos ministerios y funciones de los ángeles y de los hombres, concédenos por Tu gracia que los que siempre asisten en el cielo a Tu presencia para servirte, defiendan también nuestra vida en la tierra: Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Miércoles:

Le nombró administrador de su casa
Y Príncipe de toda su posesión.

San José, protector nuestro
Ruega por nosotros

Oh, Dios, que con inefable providencia elegiste a san José como esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos que merezcamos tener como intercesor en el cielo al que veneramos como protector en la tierra. Tú, que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.

Jueves:

El pan del cielo les has dado.
Que tiene en sí todo el deleite.

Bendito eres, Señor, en, los Cielos.
Digno de las alabanzas que se te den, y de ser exaltado y glorificado en todos los siglos.

¡Oh Dios, que nos dejaste la memoria de tu Pasión en este admirable Sacramento! Concédenos que de tal suerte veneremos los sagrados misterios de tu cuerpo y sangre, que experimentemos continuamente en nosotros el fruto de nuestra redención. Que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.

Viernes:

Jesús, manso y humilde de Corazón,
haz nuestro corazón semejante al vuestro.

Oh Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu amantísimo Hijo, las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores te ofrece y concede el perdón a éstos que piden misericordia en el nombre de tu mismo Hijo, Jesucristo, el cual vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén

Sábado

Dulce Corazón de María,
Sé la salvación del alma mía

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios: No desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todo peligro, ¡Virgen gloriosa y bendita! Amén.

Domingo:

Bendigamos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Alabémoslos y ensalcémoslos por los siglos.

Todopoderoso y Eterno Dios, que diste a tus siervos conocer la gloria de tu Eterna Trinidad y adorar la unidad y el poder de tu Majestad en la confesión de la verdadera fe, te rogamos que, creyendo firmemente en Ti, nos veamos libres de toda adversidad.

– Lo siguiente corresponde a todos los días –

Ruega por nosotros Santa Madre de Dios
para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración de cierre

Dios todopoderoso y eterno, con la ayuda del Espíritu Santo, preparaste el cuerpo y el alma de María, la Virgen Madre, para ser digna morada de tu Hijo; al recordarla con alegría, líbranos, por su intercesión, de los males presentes y de la muerte eterna. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Jaculatoria final (de acuerdo al día)

Lunes: Las almas de los fieles difuntos, por la Misericordia de Dios descansen en paz. Dales Señor el descanso eterno
y brille para ellos la luz perpetua.

Martes: Por nuestros enfermos y nuestra salud, todos los santos y santas de Dios
rueguen por nosotros.

Miércoles: San José, jefe de la Sagrada Familia
ruega por nosotros.

Jueves: Mi Jesús Eucaristía, mi dulce Amor y mi consuelo
que te ame tanto que de amor por ti me muera

Viernes: Sagrado Corazón de Jesús
en vos confío.

Sábado: Ave María Purísima,
sin pecado concebida.

Domingo: Buen Jesús, amigo de los niños,
bendecid a los niños de todo el mundo.

Que el auxilio divino permanezca siempre con nosotros. Amén.

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Fuentes: Algunas oraciones han sido tomadas de la Liturgia de las horas, desde el sitio web divinumofficium.com

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